martes, 26 de octubre de 2010

Wilno. ¡Gran viaje!

¡Hola!
Bueno, hoy toca contar... ¡el viaje a Vilna!

Me he lo pasado mejor que bien. Es fácil, porque mis compañeras/os son geniales.
Así que gracias a eso, el viaje de siete horas en autobús parece menos pesado de lo que fue.
La ida: toda la noche junto a un extraño señor. No durmió nada y en cada parada que hizo el autobús, me preguntaba algo. En un idioma que no entendía, así que yo sólo podía poner cara de circunstancia e intentar dormir de nuevo. Después se quedó dormido sobre mi hombro... vamos, ¡una juerga! qué tio más raro...
La vuelta: mucho mejor, dormidita entre Lola y Greta.

Vilna: me ha gustado mucho.
Os recomiendo viajar a esta parte de Europa. Hay ciudades con mucha historia, con mil cosas interesantes que ver. Y lo mejor, ¡aun no hay euros! Con lo cual, ¡todo es mucho más barato!

Bien, pues además del frío y de la lluvía del primer día, me ha dado tiempo a disfrutar más o menos de lo más importante de Vilna. Y además, de un pueblo cercano, Trakai. En este pueblo, hay un castillo (totalmente reconstruído) y un entorno que merece mucho la pena ver.

Os dejo unas cuantas fotos, para que os murais de envidia...
¡MIL BESOS!

Iglesia ortodoxa, preciosa ¿verdad?

Sinagoga y mis compis de viaje

¡qué gran sopa! ¡se come hasta el plato! Estupenda.


Zepelin: bola de "patata" rellena de carna. Nada recomendable, pero para gustos los colores.

Vilna también es una ciudad moderna.

Trakai. ¡precioso!

En el castillo no podrás comer helado, pero nadie te dirá nada si entras bebiendo una cerveza.

Castillo de Trakai.





jueves, 21 de octubre de 2010

Notición

¡¡ESTÁ NEVANDO!!

Increíble, ya ha llegado el invierno, o eso parece. Nevando en octubre, no me lo podía imaginar.

Me ha hecho ilusión, en el primer momento, pero después me he puesto a pensar en lo que me queda de invierno, y oye, que me he acojonado un poco. Para que nos vamos a engañar.

Pero bueno, aguantaré. Me daré a la teoría "cebolla": capa sobre capa. A ver cuántas soy capaz de ponerme. Ya os informaré.

Bueno, voy a hacer la mochila, que esta noche nos vamos (todos los voluntarios del proyecto) a Vilna, Lituania.
Creo que va a hacer el mismo frio que aquí, así que no sé que tal se nos dará el turismo.
Veremos.

¡MUCHOS BESOS!



viernes, 15 de octubre de 2010

Nuevas tareas

¡Hola!
¿Qué tal? Espero que todo bien, al menos la mitad de bien que yo. ¡Estoy contentísima! Todo va estupendamente.
Hoy hace tres meses que llegué, y cada día mejor. Se ha pasado el tiempo rapidísimo y no sé en que momento ha empezado a ser todo tan genial.

Tengo mucho que contar, porque esta semana han pasado muchas cosas, pero poco a poco.

Todo se resume en que esta semana he empezado un montón de actividades nuevas. Mi principal actividad es la guardería, pero en este proyecto tenemos la posibilidad de hacer más cosas. Hemos propuesto actividades para el resto de habitantes del centro de refugiados: inglés, informática, música...

Así que a partir de ahora, me voy a dedicar a todo esto:
  1. Guardería. Bueno, los niños están preciosos. Cada día más cariñosos y más listos. Son unas auténticas preciosidades. Por supuesto, seguimos sin poder hablar con ellos en ningún idioma, pero ya no hace falta hablar, ya nos conocemos.
  2. Clases de polaco (ahí sigo... poco a poco).
  3. Clases de informática en el centro de refugiados para niños y adultos. Nos encargamos de ellas Lola, Anaïs y yo. Ya te contaré... Hemos decidido convertirlas en clases de intercambio cultural, porque lo de enseñar informática está un poco difícil.
  4. Clases de ruso: para mí. Empecé el jueves, ¡y es imposible! El alfabeto es diferente, la pronunciación es diferente. Es como el polaco, ¡pero más difícil!
  5. Clases de inglés: para mí. Nos ofrecieron ir a clases de inglés en la escuela de idiomas de la Fundación. Me viene fenomenal aprender más inglés y como puedo practicarlo durante todo el día, seguro que mejoro mucho. Esto no queda bien decirlo pero, además no tenemos que pagar.
  6. Y esto está por confirmar, pero... ¡igual aprendo Esperanto! Bueno, aprender es mucho decir, pero Anaïs y yo estamos pensando en ir a las clases. Las clases las da otro voluntario, y aunque no aprendamos seguro que nos divertiremos un montón.
  7. Ah, creo que está es la última. El martes, empezaré a un "proyecto" con personas con discapacidad. Todavía no sé muy bien qué voy a hacer, ¡pero ya te contaré!
¡Qué emoción! ¡Qué de cosas! Y qué bien va todo. Me encanta todo lo que estoy haciendo. Y lo mejor, es que estoy muy a gusto en "casa". Mis compañeras de "piso" son unos encantos y me lo paso pipa con ellas.
Me alegro mucho de estar compartiendo esta "vida" con ellas.

Y ahora... ¡a dormir!
Mañana más. O pasado.

¡MIL BESOS!

domingo, 10 de octubre de 2010

Jesień

¡Hola!
Ayer pasé toda la mañana paseando por la ciudad. Una mañana preciosa. El otoño le está sentando muy bien a Białystok.
El otoño y el sol.
Así que aquí os dejo una cuantas fotos.

Ya sabes, la Iglesia Roja se ve desde cualquier sitio.


Otoño, ¡precioso!

Una casita típica, y detrás... ¡el edificio de Benidorm!


Otra construcción típica: Edificio de la época comunista. Enorme y feo, como todos.

Estas casitas también son muy habituales. Suelen ser locales de tiendas, peluquerías, cervecerías...


Menudos dos coches... eso sí, todos aparcan en la acera.

La Facultad de Medicina, Palacio Branicki

¡Os espero junto a la Iglesia Roja!









lunes, 4 de octubre de 2010

Raquel

No voy a señalar a nadie, pero ¿qué pasó cuándo elegisteis mi nombre?
¡Ojo, que me gusta, eh! Que no se ofenda nadie.

La única pega que le veo es que... ¡es impronunciable! Hasta ahora sabía que para los franceses era imposible. Bien, aceptable. ¡Qué le vamos a hacer!
Pero en este tiempo, al conocer a gente de más países, me he dado cuenta de que casi nadie lo pronuncia bien.
Nadie usa la "r" como en España. Y los que la usan, como los polacos, no saben pronunciar "que". Así que en resumidas cuentas ya me he acostumbrado a oir mi nombre medio mal pronunciado o mal del todo.

La definitiva fue el sábado. Una chica francesa, nueva voluntaria de mi organización pero en otro centro, me dijo: "Tú nombre es muy exótico para mí".
¡Toma ya!

Ahora estoy dudando entre seguir presentándome con mi nombre u optar por algo más facilito como Maria o Katarzyna.
Ojo, que los polacos también se las traen.
Resulta que no pueden pronunciar Ana, a secas. Se ve que son pocas consonantes y le ponen otra "n". Y se pronuncian las dos, An-na.

En fin, gracias por mi nombre. ¡Me encanta! Me queda fenomenal.
Y no me importa repetirlo las veces que haga falta para que al final me sigan llamando: "Ragel", "Raguel", "Gaquel".

RAQUEL. no es tan difícil... ¿no?