sábado, 26 de marzo de 2011

Acabando

Ya no sé muy bien que contar, esto se acaba.

Me quedan diecinueve días para aterrizar en España. Diecinueve días para disfrutar, para repasar todo lo vivido, para disfrutar lo que me queda por vivir, y son muchas cosas.
La visita de mis padres, ¡llegan mañana!
El estreno de la obra de teatro, el día 6 de abril.
La visita de Sandra, mi amiga. Por fin veré la que dicen que es la mejor ciudad de Polonia: Cracovía. Ya veremos.
Despedirme de amigos y conocidos.
Empaquetar todas mis pertenencias y todas mis adquisiciones.
Y si es posible, disfrutar unos días de la primavera polaca.

Si cumplo estos deseos o no, os lo contaré.
Un beso.

martes, 15 de marzo de 2011

Estocolmo y Tallín

Siete días para descubrir un poquito más el mundo.

Estocolmo.
Una ciudad moderna.
Un idioma con una graciosa sonoridad.
Una ciudad con gente de todas partes. Mucha más variedad de colores que en Polonia.
Museos modernos, calles empedradas y antiguas.
El salón azul, que en realidad es rojo: donde se entrega el Premio Nobel.
Un paseíto en barco por el Báltico, hasta una pequeña isla parte del archipiélago.
Robin: el dueño de la casa en la que nos alojamos Greta, Anaïs, Lola y yo durante cuatro noches.

Premio Nobel

En un barquito de papel

Con Robin, desde lo más alto de Estocolmo

Por cierto, ¡el país de IKEA!


Tallín.
Ciudad medieval. Con rascacielos.
Otro idioma incompresible.
Alojadas en casa de unos chicos de Chipre.
Ruta turística por la ciudad, gratis. Guiados por un estudiante.
Un montón de buena comida. Comida estonia y comida al estilo turco: muy picante.
Conocer a una chica de Corea del Sur, alojada en la misma casa.
Deslizarse con una trineo por una pequeña pista de esquí.

Tallín, casco viejo
La parte moderna
Un trineo roto y mucha diversión


El último gran viaje con mis compañeras de proyecto.

Bendito Couch Surfing

¡Hola! ¿qué tal?
Recién llegada de un viaje de diez días, y aun con la emoción de haber vivido un montón de cosas intersantes.

Wrocław, Estocolmo y Tallín. Tres ciudades, tres países.
Pero tienen algo en común: en todas ha habido alguien amable que nos ha alojado en sus casas.
En Wrocław nos acogieron a Seila y a mí unos voluntarios españoles que conocí en el curso de Varsovia.
En Estocolmo nos acogió un chico sueco, con el que contactamos a través de internet.
Y en Tallín, nos acogieron dos chicos de Chipre.

¿Y cómo conocimos al chico de Estocolmo y a los chicos en Tallín?
Pues gracias a internet. Algo bueno tiene.
Apuntaros esta página. Significas: surfeando sofás.

Hay un montón de gente registrada, de todos los países. Algunos ofrecen su casa para alojarte gratis. Otro ofrecen su tiempo para tomar algo o para enseñar la ciudad.
Vamos, que el mundo está lleno de gente buena e interesante. Y esta red está llena de gente de ese tipo.
Gente que te acoge en su casa, te deja su cama, te prepara una gran cena al estilo turco, te deja las llaves de su casa.
¡Increíble!

Pues ale, atreveros a viajar así. O a ofrecer vuestras casas. Es mucho más enriquecedor.

¡Un beso!

lunes, 14 de marzo de 2011

14 de marzo

En un mes estaré pisando España de nuevo. Para quedarme.

Será porque el día se acerca, que hoy hay nervios y felicidad en el ambiente.
Huele a primavera, ha salido el sol y no hay nieve. Ha desaparecido. Diez días fuera de Białystok y todo cambia. A la nieve se le ocurre desaparecer, así, sin decir adiós. Y al abrigo le apetece quedarse en el armario.

¡Qué siga todo cambiando!
Aun me queda un mes de sorpresas.

jueves, 3 de marzo de 2011

Pączek

Empieza el carnaval, ¡hoy es Jueves Lardero!
Pues aquí, también se celebra, es el Jueves Grasiento.
Aunque al final, viene a ser un poco lo mismo: en Soria: pan, chorizo y huevo. En Polonia: pączek.

Esto son Pączek:




¿Tienen buena pinta, eh? Pues el sabor, es igual de bueno. Son unos bollos rellenos de mermelada y cubiertos con azúcar.
La tradición dice que han de ser fritos en grasa de cerdo. ¡Por eso son tan apetecibles!
Pero ya no se hace así, al menos los que venden en las tiendas. Será por eso de que la grasa engorda y esas tonterías...

Después de informarme un poco, he descubierto porque se hacían con tanta grasa y azúcar. ¡Pues porque empieza la Cuaresma! Y claro, antes de que empezase había que gastar todos los alimentos prohibidos que quedasen en casa.
¡Qué simple! Y menudo poder el de la religión, o la Iglesia...

Ale, ya sabéis un poquito más sobre Polonia.

¡Muchos besos!