domingo, 23 de enero de 2011

Volveré

¡Hola!
Uy madre mía, ¡qué abandonado tengo esto! Y a mis fanes, jajaja.
Ultimamente me está costando ponerme a escribir. Será que ya me he acostumbrado a estar aquí, y las cosas no me parecen lo suficientemente emocionantes o diferentes como para contarlas.

En un hora me voy con mis compañeras a Toruń. La ciudad de Mikołaj Kopernik (Copérnico). Tenemos un curso junto con más voluntarios de las demás ciudades de Polonia. Vamos a estar allí hasta el viernes, y el fin de semana, me voy a Poznan. No sé si hay alguien famoso que nació en esa ciudad. Bueno, ya me informaré y los contaré a la vuelta, ¿vale? Eso y todas las demás cosas que me pasen.

Sólo una cosita que contar.
El viernes, estuvimos en casa de Satsita. Un mujer de Chechenía, encantadora y amable. Vive en un piso en el centro de la ciudad, y trabaja en mi Fundación. Pues pasamos cinco horas en su casa. Nos estuvo enseñando dos recetas típicas de Chechenía. La comida buenísima, la familia agradable y lo mejor es que durante las cinco horas que estuvimos allí entendí practicamente todo lo que nos decían. ¡EN POLACO! Jó, que orgullosa estoy de mi misma. ¡Qué satisfacción!

Ale, pasad muy buena semana y cuidaros mucho.
¡Muchos besos!

martes, 11 de enero de 2011

Uwaga, uwaga

Una sensación nunca vivida:

Que te despierte una voz en polaco, diciendo: "Atención, atención, evacuación del edificio"

Pues sí, esto pasó la noche del domingo al lunes, a las 2:30.

Que no se alarme nadie, porque al final no fue nada. No sé cómo se les ocurriría, o cómo de borracho iría el listo al que se le ocurrió prender fuego en el conducto por el que tiramos la basura. Un tubo de esos por los que cae la basura directamente a un contenedor en el sótano del edificio.
Vamos, que llego la humarera y el olor a plástico quemado a todas las plantas. Pero nada serio. Los bomberos llegaron bastante rápido, y además venían sonriendo. ¡Cómo no!

Sólo fueron cuarenta minutos de desconcierto, en pijama y con abrigo esperando en la entrada del edificio. Desconcierto, más que nada por el idioma. Porque nadie salió corriendo, ni pensamos en que fuese un incendio de verdad.
Vamos, que no es la primera vez que suena la alarma, no hubo miedo. 

Esto ha debido pasar, porque básicamente, desde que llegué todo el mundo me ha estado preguntando: "¿qué tal la vuelta?, ¿ha pasado algo interesante?".

Ale, aquí tenéis algo interesante.

¡Un beso!