... no para todos.
Controladores aéreos.
Tengo mil palabras para definir lo que estoy sintiendo ahora, pero es que todas son palabrotas, no se me ocurre ni una palabra que no sea un taco, o ninguna que no se refiera a los progenitores de ese gran colectivo.
En dos horas, mi hermana debería estar volando hacia Varsovia. Si no lo hace... Si no lo hace no podré hacer nada. Eso es lo más indignante, que no puedo hacer nada.
Llorar. Eso sí, mira. ¡Eso no me lo quitáis, jorobaros!
¡No seáis así! ¡Qué culpa tiene el mundo de que cobréis semejante sueldo!
Yo no tengo palabras, porque la rabia fue pasando a lágrimas de impotencia después de las horas, porque me tenido que volver a mi casa con las maletas intactas, perdiendo viajes, hoteles, mis vacaciones... y sobretodo el tiempo en el aeropuerto y el mio vale más que las horas extra de los controladores...
ResponderEliminarMe he quedado sin ver a mi hermana ¿y eso quién me lo arregla?