¡Hola! ¿qué tal?
No sé si es casualidad, pero creo que la mayoría de los días que me he puesto a escribir han coincidido con días de lluvia.
Esta haciendo mucho calor y hay bastantes tormentas, pero es que hoy parece que va a llegar un huracán. La ciudad se ilumina con los relámpagos y me parece que los truenos se acercan... También hay que decir, que aunque aquí no tengan ni idea de que es una persiana, ¡las ventanas son buenísimas! Vivimos en una calle con bastante tráfico, y con las ventanas cerradas no se oye nada de nada. En fin, que puede que tenga los truenos encima, y no los oiga...
Bueno, como ya dije, el lunes empezamos el trabajo en la guardería. De lunes a viernes, de 10 a 15 en la guardería. Los niños son maravillosos. Son guapos, listos y por supuesto muy juguetones. Tienen entre 3 y 4 años. No hablan polaco, que es lo que nosotras estamos aprendiendo. Los pocos que se han decidido a hablar lo hacen en checheno o ruso. Vamos, que la comunicación verbal es bastante reducida, pero eso sí, la comunicación no verbal está alcanzando en ese pequeño espacio sus más altas cotas. ¡Es genial! No importa que no nos entendamos, y da igual que les hablemos en español o italiano, ellos son felices y nosotras también.
Hoy, una de las niñas mayores, me ha estado enseñando los nombres de los animales en polaco, y el lunes los colores... ¡es una profe durísima! ¡Un encanto de niña!
Cada día ha sido mejor que el anterior. El lunes lo peor fue intentar que los mayores no entrasen a la guardería. Fue una situación bastante incómoda. Pero cada día ha ido a mejor. Ya me sé los nombres de bastantes niños. Ya van entrando con más ganas y menos miedo a la guardería. Ya nos llaman: "Pani", que es "Señorita".
También hemos comido un par de días allí, porque por la tarde hemos tenido cosas que hacer y no nos daba tiempo a venir a comer a casa. La comida polaca... ¡buena! Sopa de primero, los dos días. Y con el segundo carne con patatas... El menú no es muy original, pero la comida no está mal.
Bueno, hoy no me quiero alargar más. Voy a ir acabando, que la semana ha sido dura. Esta noche hay que descansar y a ver si puedo dormir mañana hasta las... ¿8? Es automático, todos los días me despierto a la misma hora. ¡No me hace falta despertador! :) Gracias al sol y al ruido de las obras que están haciendo en el bloque, no me preocupo por si me quedo dormida por las mañanas.
Mañana os acabo de contar la semana.
¡MUCHOS BESOS!
Por cierto, como lo prometido es deuda, aquí va una foto. No pongo más, porque para hacer fotos en la guardería tengo que pedir permiso, pero ya llegarán.
Este es el centro de refugiados. Aquí es dónde está la guardería y dónde viven las familias. Es feo, viejo y algo descuidado. Y la siguiente foto es el paisaje que se ve desde el centro... ¡un precioso lugar en el que crecer!
No hay comentarios:
Publicar un comentario