No voy a señalar a nadie, pero ¿qué pasó cuándo elegisteis mi nombre?
¡Ojo, que me gusta, eh! Que no se ofenda nadie.
La única pega que le veo es que... ¡es impronunciable! Hasta ahora sabía que para los franceses era imposible. Bien, aceptable. ¡Qué le vamos a hacer!
Pero en este tiempo, al conocer a gente de más países, me he dado cuenta de que casi nadie lo pronuncia bien.
Nadie usa la "r" como en España. Y los que la usan, como los polacos, no saben pronunciar "que". Así que en resumidas cuentas ya me he acostumbrado a oir mi nombre medio mal pronunciado o mal del todo.
La definitiva fue el sábado. Una chica francesa, nueva voluntaria de mi organización pero en otro centro, me dijo: "Tú nombre es muy exótico para mí".
¡Toma ya!
Ahora estoy dudando entre seguir presentándome con mi nombre u optar por algo más facilito como Maria o Katarzyna.
Ojo, que los polacos también se las traen.
Resulta que no pueden pronunciar Ana, a secas. Se ve que son pocas consonantes y le ponen otra "n". Y se pronuncian las dos, An-na.
En fin, gracias por mi nombre. ¡Me encanta! Me queda fenomenal.
Y no me importa repetirlo las veces que haga falta para que al final me sigan llamando: "Ragel", "Raguel", "Gaquel".
RAQUEL. no es tan difícil... ¿no?
Uyyyy... por lo que nos han contado, me parece que tengo yo un poco la culpa de lo de tu nombre, pero oye!! que no escogí tan mal, a ti te gusta, no??
ResponderEliminarEsperate a que vaya yo por alli, que ya casi tienes una hermana AL (para el que se quede con la duda Maestra de "Audición y Lenguaje"), y damos unas sesiones... así practico... jajaja...
Bueno, a ver si un día te pillo por aqui y hablamos un rato, vale?
Cuidate, besossssssss