¡Hola! ¡Qué emocionante es esto de escribir lo que estoy viviendo!
Es increíble la cantidad de mitos y estereotipos que tenemos de los países.
Como sabeís ya estoy en Bialystok. Ha sido un poco complicado llegar, pero ya estoy. El viaje fue largo, pero gracias a Lola fue más entretenido y tranquilo.
Lo peor fue el viaje desde Varsovia hasta Bialystok. Cuando por fin encontramos el lugar desde el que tenía que salir nuestro autobús hacia Bialystok, ninguno de los conductores hablaba ni entendía inglés (PRIMER ESTEREOTIPO: "¡allí todo el mundo habla inglés!" me decía todo el mundo ¡Y UNA LECHE!) Al final, y con la increíble ayuda de dos chicas que por suerte hablaban inglés mil veces mejor que Lola y yo juntas, conseguimos montar al autobús. Un viaje eterno, un paisaje precioso. Como en casa. Kilómetros de monte, pinos, abedules, sembrados aun sin cosechar.
Después de tres horas largas de autobús llegamos, y después de un rato de espera conseguimos conocer a Kasia, nuestra coordinadora, un encanto; y también a Aska, mi TUTORA. Sí, al final ese extraño nombre es de chica.
Ya llevo aquí todo un día, y todavía no sé describir mis primeras impresiones. De momento me quedo con el calor (SEGUNDO ESTEREOTIPO: "¡uy que frío vas a pasar!" me decía la gente. Pues tranquilos, que de momento sólo hacer calor, ¡mucho!)
Por cierto, estamos alojadas en una residencia de estudiantes. Es un complejo enorme, con varios bloques llenos de habitaciones. Lola, Greta (la chica italiana) y yo, nos falta Anais, compartimos un pasillo. Tenemos para nosotras un baño y cada una su frigorífico y su microondas en la habitación. La lavandería y la cocina son comunes. A compartir con el resto de universitarios y erasmus que llegarán en septiembre. Hemos calculado unos cien estudiantes por planta, o incluso más. Las habitaciones son compartidas, dobles o triples. Pero nosotras tenemos el privilegio de no tener que compartir. Bueno, para que echeis cuentas: cinco bloques con siete plantas cada uno, cien personas por planta...
De momento está todo un poco viejo y sucio, así que no queremos ni imaginarnos cómo estará la pequeña cocina en las horas puntas... ¡ya os contaré!
Bueno, se hace tarde y no hemos parado en todo el día, así que mañana más ¿vale?
¡MUCHOS BESOS!
Buena suerte, Raki.
ResponderEliminarEsperaremos tus noticias!
P.D. No te fies de los alemanes... Jajajaja